José Ignacio Lluch – FREE MARKET

15 noviembre, 2011

ERROR Y CORRECCION

Todo el mundo se equivoca y comete errores. El ser humano no es una máquina perfecta y omnisciente ni a título individual ni en conjunto. Su grandeza y superioridad respecto al resto de la naturaleza no es su perfección sino su capacidad de aprender y corregir errores. Es tan humano equivocarse como rectificar.

En el mundo de las empresas sucede constantemente. De hecho lo esencial de toda empresa, entendida como el resultado, en constante movimiento y adaptación, de una iniciativa emprendedora, es su permanente revisión y corrección de cuanto le rodea, para seguir interactuando con éxito y en sintonía con el consumidor en un entorno de competencia. La propia presión combinada de la demanda de mejora por parte del consumidor y la acción de los competidores, hace imposible la permanencia en el mercado de quien no rectifica, corrige y se adapta a los cambios.

Hace unos días, un buen empresario me aseguraba que su organización asumía que cometía errores y premiaba la rápida detección de los mismos para su inmediata corrección. Partiendo de la base de que nos vamos a equivocar en algo, me confesaba, fomentamos una actitud muy crítica y vigilante para que cuando ésto se produzca, poder localizarlo y reaccionar con prontitud. No damos nada por incuestionable ni verdad suprema, añadía, sino más bien, que todo es revisable y mejorable.

La frescura e inteligencia de éste argumento resulta contundente y a la vista están los magníficos resultados de la empresa. Es simple y a la vez profundo: no negar el error sino combatirlo.
Realmente, todas las empresas de cualquier tamaño que consiguen sobrevivir en un sector o mercado libre, al estar sometidas a examen diariamente, practican de hecho el sistema de acierto-error y lo hacen bien porque su constante corrección y adaptación a los cambios les hace mantenerse en el mercado. No sucede igual con las que gozan de situaciones de monopolio o su sector, al estar regulado e intervenido, las hace impermeables a la corrección de errores. Al no estar sometidas a examen del público o mercado, pueden mantener errores sin corregirse, sabiendo, además, que el estado o gobierno les cubrirá los malos resultados a costa de todos. El error no es el problema, sino empecinarse en él y la ausencia de opción para corregirlo.

La sociedad civil también se equivoca en sus decisiones políticas pero puede corregir el error.

Ver publicado Art. 82

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: